En terapia

¿Te falta cariño?

¿Te falta cariño?


¿No es verdad que todos nos gusta el “apapacho”? es decir, los abrazos, caricias, besos, que nos hablen bonito, que no den palabras de aliento, etc?

Bueno, hay gente que dice que no, presume de ser fría y seria, de no necesitar de “esas cosas”, pero en realidad esta característica forma parte fundamental de nuestra naturaleza humana de necesidades afectivas.

El punto es que tanto en una relación de pareja, como en una relación familiar o cercana, estas demostraciones de amor que pueden ser desde poner la mano encima de la de tu pareja, cerrarle el ojo, abrazar continuamente y ahora con la tecnología, mandar un correo electrónico a un ser querido o un mensaje diciendo cosas agradables, forman parte del “calentamiento de la relación”.

Sin duda, las relaciones frías terminan por congelarse, y lo que está muy rígido, se vuelve frágil a los golpes de la vida.

La sensación de “me siento sol@”, “nadie me quiere”, “todos tienen a alguien y yo no” etc, no son nada agradables.

El problema en este punto es que la mayoría nos ponemos en posición de recibir y no de dar.

Todos queremos que nos abracen, nos agarren la mano y nos digan cosas lindas, pero que diferente sería si todos nos preocupáramos por ser el “abrazador”, el “besador”, la persona que dice las cosas buenas, la que reconoce a los demás y la que esta constantemente en consciencia de hacer sentir bien a los demás.

Si cada quién se propusiera dar algo de cariño cuando menos a las personas más cercanas a nosotros, y todos cumpliéramos con esto, serían muy pocas las personas con un sentimiento de falta de cariño y soledad.

Si en la pareja no estuviéramos esperando a que el otro haga las cosas y tomamos la iniciativa y además correspondemos las muestras de afecto del otro, podríamos construir círculos de afecto y amor enormes.

Te dejo algunas recomendaciones para que llenes tu vida de afecto y cariño:

1. Pide afecto si lo necesitas: es importante reconocer nuestros sentimientos y pedir lo que queremos con claridad, en un tono correcto, sin reclamo ni indiferencia, ya que esto tendría efectos contrarios a lo que quieres.

2. Toma tú la iniciativa. Haz con los demás lo que quieres que hagan contigo, se una persona generadora de bienestar en lugar de un reclamador compulsivo o un indiferente ineficaz.

3. Ten paciencia, la frialdad no se construye de la noche a la mañana y las relaciones afectuosas tampoco. Si has tenido diferencias por ejemplo con tu pareja y quieres retomar “aquellos tiempos de amor” de la noche a la mañana, solo te llenarás de frustración. Hay que alimentar de nuevo la relación con cariño, esperar y esperar.

4. NO te des por vencid@ por ningún motivo, lo que no ayudará sin duda a sentir más cariño en tu vida, es hacer lo contrario (alejarte, ser indiferente, pasar días serio, etc etc, tu sabes de que hablo), así que prepara tu mente y corazón para ser generoso y regalar amor sin nada a cambio. Estos actos si tienes el valor para sostenerlos, son tan maravillosos, que sin duda, regresaran llenos de eso que tanto nos gusta: más cariño, más abrazos y más bienestar.

5. ¿Qué es lo radical? Que asumas tù la responsabilidad de la cantidad de cariño que experimentas, haciendo lo necesario y siendo suficientemente flexible para que aparezca.

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Autor:




Psct. Mauricio Navarro

Psicoterapeuta Gestalt y Enfoque Centrado en la Persona por el Instituto Humanista de Psicoterapia Gestal SC.

Estudios en Terapia Racional Emotivo Conductual y autor de varios cursos on line para Terapia Radical.

Es uno de los fundadores de Puntoziego y Terapia Radical®.